¿Qué ocurre si vendo un coche con multas pendientes?
Vender un coche con multas pendientes puede generar complicaciones tanto para el vendedor como para el comprador, dependiendo de cómo se gestione la transacción. Esto es lo que debes tener en cuenta:
Multas anteriores a la venta:
Las multas relacionadas con infracciones cometidas antes de la venta son responsabilidad del antiguo propietario, aunque el nuevo titular podría recibir notificaciones si el cambio de titularidad no se ha registrado correctamente.
Notificación a Tráfico:
Es fundamental notificar a la Dirección General de Tráfico el cambio de titularidad del vehículo dentro de los 15 días hábiles posteriores a la venta, tal como regula el Real Decreto 2822/1998, Reglamento General de Vehículos. Si no lo haces, podrías seguir recibiendo sanciones vinculadas al coche vendido.
Consulta de antecedentes del vehículo:
Antes de vender el coche, solicita un informe de antecedentes en la DGT para asegurarte de que no existen multas pendientes. Este informe también puede ser útil para el comprador.
Responsabilidad del comprador:
Las multas que surjan después de la venta son responsabilidad del nuevo propietario, siempre que el cambio de titularidad se haya registrado correctamente.
Para evitar problemas legales, documenta la venta con un contrato y notifica el cambio de titularidad a las autoridades lo antes posible.
Este artículo tiene fines informativos generales. Para obtener información completa sobre nuestras garantías y actualizaciones legales, te invitamos a leer nuestro Aviso Legal.
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